LA MAGIA DE PENSAR EN GRANDE LA MAGIA DE PENSAR EN GRANDE
El éxito significa seguridad económica, poder dar a los tuyos lo mejor, una casa fantástica y prosperidad personal. Significa ganar prestigio en lo social... LA MAGIA DE PENSAR EN GRANDE

“La magia de pensar en grande” es un texto altamente motivador escrito por David J. Schwartz, que nos ayuda a pensar más allá de donde estamos acostumbrados. Los pensamientos pequeños llevan a resultados pequeños, mientras que únicamente al Pensar En Grande lograremos tener grandes resultados llegando a obtener la satisfacción y el éxito que buscamos, dejando de entrar en el miedo y evitando así el fracaso.

pensargrande

En este articulo vamos a ver 13 puntos que te enseñaran a pensar en grande y tener éxito.

1. Cree que puedes tener éxito y lo tendrás

El éxito significa seguridad económica, poder dar a los tuyos lo mejor, una casa fantástica y prosperidad personal. Significa ganar prestigio en lo social y libertad en los negocios. Es respeto por ti mismo,, encontrar más satisfacción en la vida y poder hacer más por los demás. Obtener el éxito es la meta en la vida. Tips que te ayudarán a conseguirlo:

  • Piensa en el éxito, no en el fracaso. Pensar en el éxito condiciona tu mente para crear planes que propicien el éxito, te ayuda a pensar en grande.
  • Recuerda periódicamente que eres mejor de lo que crees ser. Las personas exitosas suelen ser personas normales que han aprendido a creer en sí mismas.
  • Cree en grande. La grandeza de tu éxito determina la grandeza de tu creencia. Piensa en grandes metas y lograrás grandes éxitos. Acostúmbrate a pensar en grande.

2. Cúrate a ti mismo de la “excusitis”, enfermedad del fracaso

Detrás de cada fracaso se encuentra la enfermedad de la “excusitis” en forma avanzada. Cuanto más exitosos somos, menos excusas damos.

Estas son las cuatro formas en que se manifiesta la excusitis:

A) Es que no tengo buena salud. La mala salud se utiliza como excusa del fracaso frente a lo que deseamos. Siéntete agradecida/o de la salud que tienes.

B) Y sin embargo tienes la capacidad de lograr el éxito. El 95% de la gente que nos rodea sufre ‘excusitis’ de inteligencia traducida en ‘yo no tengo la capacidad de’. La diferencia entre los afortunados y los que no lo son está en la diferencia del manejo del pensamiento. Aquí van tres maneras de curar la ‘excusitis’ de la inteligencia:

  • Nunca subestimes tu propia inteligencia, ni sobreestimes la inteligencia de los demás. Descubre tus talentos superiores.
  • Mis actitudes son más importantes que mi inteligencia. Busca las razones por las que sí puedes hacerlo, nunca por las que no podrás, y crea el hábito de pensar en grande.
  • Recuerda que la habilidad de pensar es mucho más valiosa que la habilidad de memorizar. Utiliza tu mente para crear y desarrollar ideas, mejores formas de hacer las cosas.

C) No funciona. Soy demasiado viejo, o demasiado joven. Es la ‘excusitis’ de la edad. Remedios para contrarrestar la ‘excusitis’ de la edad:

  • Mira tu edad actual de manera positiva. Practica buscar nuevos horizontes y ten el entusiasmo y las sensaciones de la juventud.
  • Calcula los años de vida productiva que te quedan. Recuerda que a una persona de 40 años le queda cerca del 60% de su vida productiva.

D) Pero mi caso es distinto… Yo atraigo la mala suerte. Las personas que alcanzan la cima en cualquier profesión, llegan hasta ahí porque tienen la mejor actitud, y usan su buen juicio en hacer una labor esmerada y sobresaliente. Remedios para contrarrestar la ‘excusitis’ sobre la suerte:

  • Acepta la ley de causa y efecto. Observa más detenidamente lo que considerabas buena suerte de alguien, y encontrarás preparación, planificación y actitud positiva.
  • No seas ilusa/o. No malgastes tu energía soñando con una manera fácil de lograr el éxito. Concéntrate en desarrollar las cualidades que te harán ser ganador/a.

3. Construye la confianza y destruye el miedo

  • El miedo es real, es el enemigo número uno del éxito. El miedo impide aprovechar las oportunidades, agota la energía física, produce enfermedades y te cierra la boca cuando quieres hablar.
  • La acción vence el miedo. Define bien tu miedo, y encuentra la acción constructiva que lo venza. La inacción reafirma el temor y destruye la confianza.
  • Haz un esfuerzo supremo para poner sólo pensamientos positivos en tu banco de memoria. No permitas que los pensamientos negativos hacia ti misma/o crezcan hasta convertirse en monstruos mentales. No recuerdes hechos y situaciones desagradables.
  • Considera a la gente desde la perspectiva adecuada. Recuerda que las personas tenemos muchas semejanzas, muchas más que las diferencias que podamos tener. Fórmate una idea equilibrada de los demás, recuerda que son seres humanos.
  • Acostúmbrate a hacer lo que tu conciencia te dicte. Esto previene el complejo de culpabilidad. Hacer lo correcto es muy práctico para lograr el éxito.
  • Intenta que todo lo que tiene que ver contigo exprese: ‘Siento confianza, me siento verdaderamente confiada/o’. Practica técnicas sencillas a diario, como sentarte hacia delante, establecer contacto visual, caminar un 25% más rápido, hablar alto y sonreir mucho.

4. Cómo pensar en grande

A) Usa palabras y frases animosas, positivas y joviales para describir lo que sientes. Di que te sientes maravillosamente cada vez que tengas oportunidad, y empezarás a sentirte cada vez más maravillosamente.

B) Usa palabras y frases positivas, amables y favorables para describir a otras personas. Sé muy cuidadosa/o para evitar el lenguaje despectivo e hiriente.

C) Utiliza lenguaje positivo para orientar a los demás. Elogia a otros cuando tengas oportunidad. Un elogio hecho con sinceridad es una puerta para el éxito.

D) Usa palabras positivas para contarle planes a los demás. Promete triunfo y verás miradas refulgentes. Promete victorias y conseguirás apoyo.

  • No te vendas barata/o. No te auto-devalúes, concéntrate en tus ventajas. Eres mejor de lo que crees. Recuerda pensar en grande.
  • Utiliza el lenguaje de las personas que generalmente suelen pensar en grande. Usa palabras de ánimo, esperanzadoras, alentadoras. Usa palabras que den esperanza, felicidad y placer.
  • Ensancha tu visión; visualiza lo que puede ser, no lo que es. Valora más las cosas, a la gente y a ti misma/o.
  • Hazte una idea grandiosa de tu trabajo. Piensa que tu trabajo actual es importante, ya que tu próximo ascenso depende en buena parte de tu actitud hacia tu trabajo actual.
  • Piensa más allá de los aspectos triviales. Centra tu atención en los objetivos importantes. Antes de involucrarte en algo, pregúntate ¿en realidad merece la pena?

5. Cómo pensar y soñar creativamente

El pensamiento creativo consiste en encontrar nuevas y mejores formas de hacer las cosas.

  • Cree que puedes hacerlo. Cuando crees que puedes hacer algo, tu mente encuentra la forma de hacerlo. Elimina de tu mente y de tu vocabulario las palabras “imposible”, “no se puede”, “no tiene sentido intentarlo”…
  • No permitas que la tradición paralice tu mente. Ábrete a las nuevas ideas, experimenta, prueba nuevas estrategias.
  • Pregúntate a diario cómo puedes hacerlo mejor. No hay límites para la mejora personal.
  • La capacidad es un estado mental. La combinación de éxito en los negocios es: haz mejor lo que haces y haz más de lo que haces.
  • Crea el hábito de preguntar y escuchar. Pregunta y escucha, y tendrás elementos para tomar decisiones juiciosas. Recuerda que la gente grande principalmente escucha, mientras la gente pequeña principalmente habla.
  • Amplía tus horizontes. Déjate estimular. Busca personas que puedan ayudarte a concebir nuevas ideas, nuevas formas de hacer las cosas. Rodéate de gente con distintas profesiones e intereses sociales.

6. Tú eres lo que piensas que eres

  • Ten una apariencia importante. Esto contribuye a que tengas la actitud de ser importante. Tu apariencia te habla. Asegúrate de que te levanta el ánimo y te da confianza. Asegúrate de que lo que dices sea “he aquí una persona importante, inteligente, próspera y confiable”.
  • Piensa que tu trabajo es importante. Así recibirás señales mentales de cómo hacer mejor tu trabajo.
  • Ten una charla estimulante contigo misma varias veces al día. Haz un “anuncio” para venderte a ti misma. Entrénate en pensar en grande.

7. Maneja tu entorno: ve en primera clase

  • Haz que tu entorno trabaje para ti, no al revés. No permitas que las personas con mensajes negativos te hagan dudar de ti y pensar en el fracaso.
  • No permitas que las personas con actitud mezquina te frenen. A las personas celosas les gusta verte tropezar.
  • Busca consejo de personas triunfadoras. Cuida tu futuro.
  • Busca la satisfacción psicológica plena. Descubre personas y cosas nuevas y estimulantes, y hazlo con actitud positiva.
  • Elimina de tu entorno los venenos del pensamiento. No escuches los critiqueos y no los hagas tampoco, la actitud negativa te lleva hacia abajo.
  • Ve en primera clase en todo lo que hagas. No puedes permitirte ir de otra manera.

8. Haz de tu actitud tu aliada

  • Cultiva la actitud de “estoy dispuesta”. Tus resultados serán en proporción al entusiasmo invertido. Actúa de forma vital y transmite buenas noticias.
  • Cultiva la actitud de ‘eres importante’. Haz que la gente se sienta importante, llámala por su nombre, y así ellos harán más por ti.
  • Cultiva la actitud de poner el servicio lo primero. Así el dinero llegará por sí mismo. Da siempre más de lo que esperan obtener.

9. Piensa bien de la gente

  • Haz que te sea más fácil ascender. Sé agradable. Sé la clase de persona que a la gente le gusta. Eso te ayuda a alcanzar el éxito.
  • Toma la iniciativa para hacer amistades. Preséntate a los demás siempre que tengas oportunidad. Asegúrate de aprenderte el nombre del otro, y de que el otro se aprende el tuyo.
  • Acepta las diferencias y las limitaciones humanas. No esperes que nadie sea perfecto. Recuerda, el otro tiene derecho a ser diferente.
  • Sintoniza la emisora de los buenos pensamientos. Con pensamientos positivos hacia la gente, tendrás resultados positivos.
  • Practica la generosidad en la conversación. Anima a los otros a hablar.
  • Practica la cortesía todo el tiempo. Haciendo que los demás se sientan mejor, tú también te sentirás mejor.
  • No culpes a los demás cuando tengas un problema. La forma en que piensas cuando pierdes, determina cuanto tardarás en triunfar.

10. Adquiere el hábito de la acción

  • Sé un/a “activista”. Sé alguien que hace cosas, no un “no hacedor”.
  • No esperes hasta que las condiciones sean perfectas. Nunca lo serán. Cuenta con que habrá dificultades, y ve solucionándolas según aparezcan.
  • Recuerda, las ideas por sí solas no traen el éxito. Las ideas sólo sirven cuando las pones en práctica.
  • Usa la acción para vencer el miedo y ganar confianza. Haz aquello que te atemoriza, y el temor desaparecerá. ¡Hazlo!
  • Enciende tu motor mental mecánicamente. No esperes a que se encienda por tener ánimo. Emprende la acción con resolución y mueve a tu espíritu.
  • Piensa en términos de ahora. Más tarde, mañana o la próxima semana son sinónimos de nunca.
  • Ponte a trabajar pronto. No malgastes el tiempo preparándote para empezar. En vez de prepararte, actúa.
  • Toma la iniciativa. Recoje el balón y corre. Demuestra que tienes la capacidad y el valor de hacer.

11. Cómo convertir la derrota en victoria

  • La diferencia entre el éxito y el fracaso está en la actitud que tomas frente a los tropiezos, problemas y otras situaciones desalentadoras.
  • Estudia los tropiezos para allanar tu camino hacia el éxito. Aprende de tus pérdidas, así estarás preparada para ganar la próxima vez que tropieces.
  • Atrévete a ser tu propia/o crítica/o constructiva/o. Busca tus fallos y debilidades, y corrígelos. Esto te convierte en un/a profesional.
  • Deja de culpar a la suerte, analiza cada tropiezo. Descubre donde estuvo el fallo.
  • Combina persistencia con experimentar. Sé fiel a tu meta, pero sin darte con la cabeza contra la pared. Experimenta nuevas tácticas.
  • Recuerda que siempre hay un lado bueno en cada situación. Encuéntralo. Vé al lado bueno sin ceder al desaliento.

12. Utiliza tus metas para que te ayuden a crecer

  • Define claramente donde quieres llegar. Visualízate a ti misma dentro de 10 años.
  • Escribe tu plan a 10 años. Tu vida es demasiado importante como para dejarla al azar.
  • Entrégate a tus deseos. Ponte metas para hacer las cosas y tener más energía.
  • Haz que tu meta principal sea tu “piloto automático”. Al hacer tuyo tu objetivo, te encontrarás tomando las decisiones correctas para alcanzar tu meta.
  • Consigue tu sueño paso a paso. Considera cada tarea por pequeña que parezca, como un paso hacia tu meta.
  • Ponte metas para 30 días. Los esfuerzos día a día dan mejores resultados.
  • Toma desvíos en tu camino. Un desvío sólo significa otra ruta, no es abandonar tu meta.
  • Invierte en ti misma/o. Adquiere aquellas cosas que puedan darte fuerza y eficiencia mental. Invierte en aquello que promueva en ti el surgimiento de ideas: libros, audios y vídeos de autoayuda; asistir a seminarios; buscar un coach o un mentor; etc.

13. Cómo pensar como lo hace un dirigente

Para ser un mejor líder, pon en práctica estos cuatro principios de liderazgo:

  • Haz intercambios respecto a formas de pensar con la gente en la que quieres influir.
    Te será fácil conseguir que los demás hagan lo que quieres si ves las cosas a través de sus ojos. Antes de actuar pregúntate ¿Qué pensaría de esto si intercambiara los papeles con la otra persona?
  • Aplica el principio de ‘ser humano’ en tu trato con los demás.
    Pregúntate, ¿Cuál es el modo humano de tratar esto? Demuestra que pones a la gente en primer lugar en todo lo que hagas. Da a los demás sólo el trato que a ti te gusta recibir y serás recompensada.
  • Piensa en el progreso, cree en el progreso, impulsa el progreso.
    Reflexiona sobre cómo mejorar todo lo que haces. Ten altas expectativas en todo lo que hagas. Con el tiempo los equipos tienden a imitar a su líder. Asegúrate de que merece la pena duplicar el original.
  • Tómate tiempo para hablar contigo mismo, y alienta el poder supremo de pensar.
    La soledad controlada trae beneficios. Úsala para liberar tu poder creativo y para solucionar tus problemas personales y profesionales. Conversa contigo a diario.

 

Por Marta Morón

 

 

Aleja Editora