CONFLICTOS EMOCIONALES DE LA GRIPE Y LA BRONQUITIS AGUDA CONFLICTOS EMOCIONALES DE LA GRIPE Y LA BRONQUITIS AGUDA
La diferencia entre una gripe y una bronquitis radica en la intensidad y duración del bioshock, siendo la gripe la de menor importancia e... CONFLICTOS EMOCIONALES DE LA GRIPE Y LA BRONQUITIS AGUDA

La diferencia entre una gripe y una bronquitis radica en la intensidad y duración del bioshock, siendo la gripe la de menor importancia e impacto emocional. El Dr. Hamer en honor a su hijo denominó DHS (Dirk Hamer Syndrome) al bioshock o trauma que produce la enfermedad.

Él descubrió que cada enfermedad se origina por un impacto o suceso: Que nos toma completamente por sorpresa, que hemos vivido en aislamiento emocional (cuyas emociones profundas no hemos expresado o compartido), o que no podemos encontrarle solución.

La gripe y la bronquitis aguda siempre tienen como trasfondo eliminar y expulsar polvillos simbólicos, cuerpos extraños o impurezas de reducido tamaño, que hemos inhalado involuntariamente. Las temáticas más frecuentes son:

  • Peleas en el territorio. Normalmente son situaciones que nos cogen por sorpresa y a las que no reaccionamos en el momento, interiorizando esa emoción que no podemos o debemos soltar. Son peleas soterradas, en las que no hablamos abiertamente y nos lo quedamos dentro.
  • Invasión en el territorio. Alguien invade lo que consideramos nuestro territorio, ya sea nuestra casa, trabajo, etc, y nos absorbe, sentimos que nos invade más allá de lo aceptable y eso nos violenta.
  • Quedarse frío. Es muy típico asociar las gripes y las bronquitis con situaciones en las que pasamos frío realmente. En realidad deberemos buscar esas situaciones que nos “dejan frios”. Es importante el uso de expresiones como “me quedé helado”, “me dejó congelado” que nos indican que la persona recibe un impacto que le deja frío y al que no puede reaccionar en ese instante.
  • Tiempo sagrado individual. Todas las personas necesitamos un tiempo para dedicarnos a nosotros mismos. Hay veces que por los más variados motivos vemos comprometida esa necesidad y sentimos que estamos perdiendo algo importante para nosotros. Esta pérdida puede ser resentida como polvo e impurezas simbólicas que flotan en ese espacio vital que respiramos.

Lo primero que debemos hacer es identificar la situación conflictiva teniendo en cuenta las temáticas antes expuestas. Luego debemos tomar conciencia de la relación entre el síntoma y el estado anímico conflictivo. Por último debemos tomar distancia lo más rápido posible respecto a esa situación.

-Andrés López-

Puedes ver también LOS OJOS Y SUS CONFLICTOS EMOCIONALES.

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