CUANDO LA BIODESCODIFICACIÓN NO FUNCIONA CUANDO LA BIODESCODIFICACIÓN NO FUNCIONA
Seguramente ustedes y todos conocemos a personas que creen en fantasmas y a personas que no. A personas que creen en extraterrestres y a... CUANDO LA BIODESCODIFICACIÓN NO FUNCIONA

Seguramente ustedes y todos conocemos a personas que creen en fantasmas y a personas que no. A personas que creen en extraterrestres y a personas que no. Pues bien, aún hoy en día, existen las personas que no creen en que la causa de las enfermedades son las emociones.

Y son personas normales, típicas, comunes, que conviven con nosotros todos los días. Pueden ser nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros amigos o compañeros del trabajo. Estas personas, al igual que nosotros, se toman una aspirina cuando sufren de un dolor de cabeza y van al dentista si les duele una muela. Pero ¿qué hay con aquellos que van a realizarse estudios médicos una o dos veces por año porque eso es “lo recomendable”?, o aquellos que incluso, como rutina, van una vez por mes a visitar a su médico.

Culturalmente, estamos invadidos de comerciales de televisión con medicamentos de libre venta para que podamos sanarnos sin tener que visitar al médico, medicamentos para los hongos en los pies, para la gripe, para la tos, para las agruras, para las infecciones vaginales, para el acné, para las hemorroides, para la gastritis, para el estrés, etc.

¿No será que los medios están apoyando el hecho de que volteemos la cara y perdamos de vista la misión de buscar las causas de nuestro síntoma?. La Biodescodificación es CAMBIAR, cambiar por completo lo que estemos haciendo, lo que estemos pensando, lo que esté ocurriendo en nuestras vidas para sanar (si es que realmente queremos sanar, claro). No hay pastillitas, ni polvos mágicos. Se trata de un trabajo personal al 100%.

La semana pasada, tuvimos la visita de una persona con cáncer de seno. En la consulta de Biodescodificación, encontramos que la causa fue un conflicto de separación ocasionado por el padre de ella. Ella nos dijo que vivía con sus padres, por lo que la amenaza, estaba allí. Se le preguntó por las posibilidades que existían de que ella pusiera irse a vivir a otro lado, salirse de esa casa para sanar. Ella, llorando, nos dijo: “efectivamente pasó por mi mente que fue mi padre la causa de esto, y ya estoy haciendo cambios para salirme en menos de un mes”. Listo, no necesita absolutamente nada más para sanar su cáncer. La causa fue localizada y se va a actuar, va a haber cambios. Y ella sacó todo su resentir en la sesión. Escribirá sus cartas, trabajará en su cuarentena y cambiará su vida, por el simple hecho de que realmente quiere sanar.

Y, ¿Por qué necesitamos que sea un enfermedad grave para actuar y cambiar?. Muchas veces es nuestro trabajo, nuestro jefe, nuestro compañero, nuestra pareja, nuestra propia familia lo que nos está enfermando, y,sin embargo, no actuamos, no nos vamos, no nos alejamos. Preferimos continuar haciendo lo mismo y de la misma forma y eso de ninguna nos sana.

Sí hay casos en los que la solución está en hacer un duelo por algún familiar del árbol porque se descubre que el conflicto es transgeneracional, sí. Pero en un gran número de enfermedades, la causa está en nuestra forma de vida, nuestro carácter, nuestra rutina, nuestras creencias y nuestras actitudes. Y si uno no está dispuesto a soltar, a alejarse, a dejar, a cambiar, no se sana, nunca.

Alguna vez, alguien me comentó que sabía que la causa de su enfermedad era vivir con su pareja y que no sabía cómo solucionarlo con biodescodificación. Ya habíamos trabajado con su árbol, ya había hecho sus cartas, ya habían finalizado las cuarentenas y ella seguía igual.

Yo le contesté con una metáfora: Tus manos se están quemando, vienes y me dices que te estás quemando, que te duele, que no ves lo que es, que no saber qué hacer, yo analizo tu caso y descubro que traes un carbón ardiendo en las manos y te lo digo que traes un carbón ardiendo en las manos, ¿y todavía me preguntas lo que debes hacer?.
Bien, te respondo: suéltalo. Así de simple”

No todos lo hacen, existen los que simplemente dicen: no puedo. Y contra eso, no hay nada, absolutamente nada qué hacer.

Fuente: Akasha Sanación Integral - Elizabeth Romero Sánchez y Edgar Romero Franco.

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