SUPERLUNA AZUL DE SANGRE CON ECLIPSE TOTAL

Para los amantes de los fenómenos naturales, el próximo 31 de enero significará un día único, ya que el universo nos regalará un espectáculo sin igual gracias a la aparición de una esplendorosa superluna con eclipse total.

Los eclipses lunares ocurren cuando pasa por la sombra de la Tierra, lo que no sucede todos los meses porque la órbita de la Luna está ligeramente inclinada con respecto a la de la Tierra-Sol (eclíptica). A diferencia de los eclipses solares, los lunares son visibles desde cualquier lugar del mundo, una vez que la Luna está sobre el horizonte en el momento del eclipse.

Superluna azul de sangre con eclipse total, el extraordinario fenómeno astronómico que se podrá ver el 31 de enero. Por primera vez desde 1866 coincidirán los tres fenómenos: superluna, luna azul y luna de sangre.

Hace más de 150 años que no coinciden una superluna (una luna llena que se da cuando la Luna está en su punto más cercano a la Tierra), una luna azul, que nada tiene que ver con el color en sí de nuestro satélite, no es sino la sucesión de dos lunas llenas dentro del mismo mes del calendario, algo que sucede aproximadamente cada tres años, y un eclipse (o luna de sangre, por el color rojizo que toma), y el 31 de enero de 2018 los tres fenómenos coincidirán.

Las superlunas se ven más grandes que lo habitual, se ve 10 por ciento más grande y mucho más brillante. En el momento del eclipse, explicó la NASA, la totalidad se verá sobre el océano Pacífico, en un arco desde el este de Asia hasta el oeste de América del Norte. «Lentamente la luna comenzará perder su brillo y cobrará un tinte rojizo debido a la forma en que la atmósfera comba la luz».

El hecho de que sea posible que haya dos lunas llenas en el mismo mes se debe a que el ciclo de la luna llena es cada 29,5 días aproximadamente, por lo que si la luna llena ocurre el primer día o el segundo de ese mes, hay probabilidad de que aparezca una segunda luna llena en los últimos días, lo que llamaríamos una luna azul.

Durante la totalidad del proceso, la Luna no desaparece de la vista, sino que adquiere una tonalidad rojiza, razón por la que se la conoce como ‘Luna de sangre’. La atmósfera de la Tierra, que se extiende unos 80 kilómetros más allá del diámetro terrestre, actúa como una lente desviando la luz del Sol, al tiempo que filtra eficazmente sus componentes azules, dejando pasar solo luz roja que será reflejada por la Luna, dándole un resplandor cobrizo característico.

Pero, ¿la luna se ve azul? Por lo general, no. Para que la luna cobre un tono azulado ha de verse influenciada por las cenizas y el humo. Por ejemplo, en el año 1883 la explosión del volcán Krakatoa (Indonesia) provocó que las cenizas del mismo se extendieran hasta los límites de la atmósfera. Las cenizas dispersan la luz roja pero dejan pasar otros colores, de ahí que al atravesar las nubes de ceniza se viera la luna de color azul. La última luna azul tuvo lugar el 31 de julio de 2015.

No hace falta proteger la vista para observarlo, como es necesario en los eclipses de sol.

Y, ¿en qué momento se podrá apreciar el eclipse? El momento preciso de la máxima cercanía de la Luna será en la madrugada del 31 de Enero. Sin embargo, en la noche del mismo día podremos verla prácticamente igual, con una variación mínima. Si está nublado, y para quienes no estén en el camino de la totalidad, el Virtual Telescope Project y la NASA harán streaming en vivo del fenómeno desde las 5:30 de la mañana (horario del este) hasta las 11:30.

 

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