5 CLAVES PARA APLICAR LA LEY DE ATRACCIÓN

El poder del pensamiento y de la mente para atraer lo que queremos es lo más importante en la Ley de la atracción que es, a su vez, una ley de la naturaleza.

Todo lo que tenemos en la vida lo hemos atraído. Según el libro “El secreto” de Rhonda Byrne, la experiencia de nuestra vida está en nuestras manos y podemos recibir sólo cosas buenas por así creerlo. Podemos elegir lo que queremos que se materialice y ello se convertirá en realidad. Todo se invoca continuamente con los pensamientos. Revela secretos y atajos para conseguirlo y eso te lo resumimos en este artículo.

Puntos clave para que la Ley de atracción se logre

La ley de la atracción tiene una metodología que consiste en ese gran secreto que los grandes iniciados aplicaron en el pasado y que ahora está al alcance de todo aquel que desee ponerla en práctica. Se trata de unos pasos muy simples.

1. Tener claro lo que se desea

Diferenciar de lo que no se desea. Es decir: pensar en positivo y enfocarse sólo en lo que en realidad se busca. Por ejemplo, si uno quiere curarse de alguna enfermedad no debe pensar en la enfermedad, sino en la salud porque eso es lo que se persigue.

El pensamiento debería ser: “deseo estar sano”, y no: “no deseo estar enfermo”. La mente inconsciente no reconoce la negación y todo lo da por hecho. Cuando uno dice: “no deseo estar enfermo”, la mente inconsciente sólo reconoce el concepto de “enfermedad”, dejando a un lado la negación que es una construcción de la mente consciente. Por eso es importante pensar siempre en positivo.

2. Decretar en tiempo presente

Como si lo que deseamos ya estuviera en nuestro poder. Ejemplo: si lo que deseo es conseguir un ascenso en el trabajo, mi decreto debe ser: “tengo un puesto mejor que el anterior”; esto de nuevo porque la mente inconsciente no diferencia el concepto del tiempo y si nuestro pensamiento se construye en futuro, siempre permanecerá ahí y nunca se realizará.

Aplicando el ejemplo del punto anterior, si lo que deseamos es estar sanos, ya sabemos que debemos pensar en salud y no enfermedad, pero eso no basta, sino que debemos pensarlo en tiempo presente y decir: “estoy sano” y no “estaré sano”.

3. Visualizar lo que se desea

La mente inconsciente trabaja a partir de imágenes que extrae de la realidad. Es como los sueños en donde las imágenes son reminiscencias de nuestro período de vigilia; la mente filtra y recicla imágenes todo el tiempo y, al igual que en lo sueños, la mente inconsciente no distingue entre experiencia real o imaginación; para el inconsciente, todo es real.

Por eso, si queremos algo tenemos que visualizarlo; es decir, darle a la mente material con que trabajar para convertirlo en una experiencia real. Tenemos que imaginar cuanto más podamos. Si lo que queremos es un automóvil, tenemos que imaginarlo tan detalladamente como podamos: color, tamaño, características externas e internas, olor, placa, etc.

4. Polvos mágicos emocionales

Es decir, agregar a la fórmula un estado emocional como si ya hubiéramos conseguido lo que queremos. Este paso potencializa todo y le otorga el pensamiento un sentimiento de realidad. Hace que nuestra mente comience a vibrar en la sintonía correcta y ubica nuestro pensamiento futuro en el presente. Es como viajar en el tiempo, llevando nuestra mente a ese instante en el que vemos de frente lo que queremos y que está en el futuro. Es una manera de hackear la mente inconsciente para liberar su potencial creador.

5. Dejar ir

Una vez que ya se ha hecho el recorrido, que ya sabemos lo que queremos (diferenciando de lo que no queremos), que lo pensamos en positivo, en presente, que lo visualizamos tan nítidamente como podamos y que le hemos echado los polvos mágicos emocionales, tenemos que soltarlo y no volver a pensar en ello, porque lo que hemos creado es una gran bola de nieve y ahora hay que empujarla para que siga su curso; de lo contrario, sólo seguirá creciendo y creciendo la bola, pero nunca se liberará, o en este caso, nunca se cumplirá lo que queremos porque seguimos almacenando esa energía, en lugar de liberarla.

Aquí es cuando hay que dejar que el Universo haga su trabajo. Nuestra labor es saber qué queremos y crear las condiciones para que eso exista, pero no está en nosotros el “cómo” conseguirlo; eso es trabajo del Universo y hay que permitir que la visión general de todas las cosas acomode las piezas a nuestro favor y para ello es muy importante dejar de pensar en ello y confiar en que sucederá.

Fuente: The secret, de la autora Rhonda Byrne

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