LA ARENA DE MAR BAJO EL MICROSCOPIO

La arena de mar bajo el microscopio fue la idea inicial del proyecto Sandgrains, del fotógrafo y científico estadounidense Gary Greenberg, que ha realizado algunas de las más espectaculares instantáneas de la arena jamás tomadas.

Las fotografías forman parte de un libro, donde retrata y amplia arena de playa procedente de playas de todo el planeta, desde Hawai a Japón, e incluso de la Luna.

Sabemos que la arena de las playas está formada por sedimentos procedentes de rocas y otros restos marinos como conchas, corales, animales, algas, e incluso arena misma que viaja con los ríos hasta que desembocan en el mar… Por la erosión del agua, del viento, de la lluvia y el oleaje, o por efecto de las diferencias de temperatura (heladas o temperaturas muy altas) se van haciendo más y más pequeños.

Pero, ¿qué determina el color? Cuando su color es blanco es que proviene de piedra caliza erosionada. Mucha glauconita o hierro le da un tono rojizo. Sin embargo, el cuarzo le da un color amarillento, nos explican en el Centro Interactivo de Ciencia y Tecnología de Monterrey.

Hay casos maravillosos de tonalidades y compuestos únicos. Por ejemplo, la arena rosa de las playas de la isla de Harbour, en las Bahamas, gracias a los corales. Y la olivina, una piedra semipreciosa, colorea de verde la playa de Papakolea Beach, Hawaii. Todavía más espectacular es la visión que ofrece de noche la playa de Vaadhoo, en Las Maldivas: el fitoplancton bioluminiscente que vive entre sus granos de arena brilla de noche como luces de color neón.

La obra del profesor Gary Greenberg revela parte de este mundo en minúsculos granos de arena con estructuras tan coloridas como delicadas. Te sorprenderás por la forma en que cada grano es tan diferente en cuanto a forma, tamaño y color.

“A simple vista, las diminutas partículas que forman la arena son poco inspiradoras. Sin embargo, bajo el microscopio todo cambia”, ha declarado Greenberg.

“Resulta increíble imaginar que cuando estás caminando en la playa, puedas estar parado sobre estos pequeños tesoros”, dijo el profesor Greenberg, quien tiene un doctorado en investigación biomédica por el University College de Londres.

Él ve estas extraordinarias partículas ampliadas unas 250 veces, revelando a los ojos humanos sus verdaderas formas que se asemejan a fragmentos de cristales, conchas de caracol, trozos de coral, o pedazos de roca volcánica.

 

Estas estructuras son aún más sorprendentes que los copos de nieve. Pese a que cada copo de nieve es único e irrepetible, todos siguen algún tipo de patrón geométrico general y se pueden reconocer fácilmente cuando se ve una foto en primer plano extremo.

Las partículas de arena, a diferencia, poseen una distribución totalmente caótica y alguien nunca podría decir realmente de que se trata cuando se les ve aumentadas.

Greenberg comenzó a tomar fotos de estos granos de arena a través de su microscopio desde hace 12 años y hasta la fecha, confiesa, que en ocasiones queda sorprendido con lo que ve:

«Cada playa es diferente y siempre guarda una sorpresa. La razón por la que me concentro en la arena es para mostrar a la gente que las cosas comunes son verdaderamente extraordinarias cuando se tiene la oportunidad de disfrutar de un nuevo punto de vista».

“Un puñado de arena contiene unos 10,000 granos, un número superior al de las estrellas que podemos ver a simple vista en una noche despejada. Pero el número de estrellas que podemos ver es sólo una mínima fracción del número de estrellas que existen. Las que nosotros vemos de noche son un pequeño resumen de las estrellas más cercanas. En cambio el Cosmos tiene una riqueza que supera toda medida: el número total de estrellas en el universo es mayor que todos los granos de arena de todas las playas del planeta Tierra”. -Carl Sagan

Fuente: DailyMail

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