parálisis del sueño

PARÁLISIS DEL SUEÑO: DESPERTAR SIN PODER MOVERSE

La parálisis del sueño es una incapacidad transitoria que consiste en la imposibilidad de moverse y hablar cuando se pasa del sueño a la vigilia. Se da cuando una parte del cerebro, justamente la que rige la inmovilización del cuerpo para impedir que el soñador corra riesgos mientras duerme, está todavía activada.

Al mismo tiempo, la otra parte del cerebro ha empezado a despertarse, produciéndose ese estado intermedio tan angustioso para quienes lo viven sin saber qué es.

La finalidad de esta inmovilidad o parálisis es la de anular la orden cerebral, en el caso de que el cuerpo de quien está durmiendo, quisiera activarse e imitar físicamente lo que está haciendo durante su sueño, ya que esto resultaría extremadamente peligroso.

En contrapartida, el sonambulismo se puede dar porque aparece cuando no está presente la fase REM, que es cuando producimos sueños.

La duración de estos episodios suele ser variable. Generalmente son de una duración corta, de entre veinte segundos hasta dos minutos. Pasado ese tiempo, la parálisis remite espontáneamente y sin consecuencias. Hablar de un período de duración más largo es inhabitual.

En algunos casos de parálisis del sueño, las personas han señalado que dicha parálisis va acompañado de algún tipo de alucinaciones auditivas, visuales y/o táctiles. Las más comunes son las de tipo sensitivo (cenestésicas) y visuales, mientras que las auditivas son las más infrecuentes.

La ciencia explica bien ese proceso de desconectar la mente, pero lo que no ha podido explicar, son las cosas que vemos durante esas experiencias.

¿Por qué se produce la parálisis del sueño?

Podría estar asociado a otra patología, ya que puede ser síntoma de otra enfermedad. La más frecuente es la narcolepsia, una enfermedad por la que se tienen dificultades para mantenerse despierto durante el día.

Estos pacientes presentan de manera muy frecuente ataques de cataplejia (paralización muscular), parálisis del sueño y alucinaciones hipnagógicas.

Causa de tipo familiar: La causa de tipo hereditario es la menos frecuente. Se produce cuando hay varios miembros de la familia que padecen parálisis del sueño como síntoma único. Para proceder a su diagnóstico, en primer lugar habrá que descartar que el paciente sufra narcolepsia. Seguidamente, se hará una investigación sobre cuánto duerme o cuánto necesita dormir el paciente y, en su caso, determinar si hay déficit de sueño.

Por tanto, si la parálisis del sueño aparece como síntoma aislado no tiene mayor importancia y no suele ser necesario tratarlo. En caso de que persista durante más de tres o cuatro semanas seguidas o de que produzca una pérdida de calidad de vida y no permita conciliar bien el sueño, habrá que acudir al especialista ya que puede realizarse un tratamiento.

¿Existen riesgos para la salud?

No. La duración de estos episodios es breve y no implica la paralización de ningún tejido muscular necesario para las funciones vitales.

No obstante, la primera vez que ocurre la persona suele asustarse y pensar que la ha dado un ictus o un accidente isquémico transitorio. En caso de que la parálisis vaya acompañada de alucinaciones hipnagógicas, el paciente “podrá pensar que se está volviendo loco”.

En definitiva, es una situación que se vive con cierta angustia y en la que el paciente debe mantener el control, ya que no corre ningún peligro y pasados unos segundos o minutos, la parálisis cederá sin consecuencias.

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