LA LECCIÓN DE NELSON MANDELA

por | Motivación

Nelson Mandela, antes de ser presidente de Sudáfrica, pasó 27 años en prisión. En 1964 Mandela fue condenado a cadena perpetua por sus ideales y activismo político en la lucha por la igualdad de razas, y fue encarcelado en la prisión de Robben Island, frente a la Ciudad del Cabo, donde pasó 17 años en precarias condiciones. Más tarde estuvo en otras dos cárceles durante 10 años más, sumando una pena total de 27 años.

En 1985 se le ofreció ser libre con la condición de renunciar al activismo político, y Mandela rechazó la oferta emitiendo un comunicado que decía: “¿Qué libertad se me ofrece si sigue prohibida la libertad de la gente? Sólo los hombres libres pueden negociar”. Tras 27 años de reclusión, Nelson Mandela fue liberado en 1990.

Durante esos largos años de encarcelamiento, su seguridad fue puesta a prueba. Pero gracias a su fe y sus convicciones, acabó saliendo fortalecido y fue recompensado con la elección al cargo más alto de su país.

Mandela recibió el Premio Nobel de la Paz en el años 1993 por su mensaje de reconciliación y convivencia entre razas, que hizo posible la transición hacia una Sudáfrica democrática.

Mandela fue un hombre que aceptó el reto y logró imponerse. A continuación, reflexiona lentamente sobre cada frase y utiliza cada una de ellas como base para aumentar tu confianza y autoestima. El siguiente es un poema de Marianne Williamson, leído por Nelson Mandela en su discurso de investidura como Presidente Electo de Sudáfrica en 1994.

Nuestro miedo más profundo es a ser poderosos

Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados.
Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite.
Es nuestra luz, no la oscuridad lo que más nos asusta.
Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso?
En realidad, ¿quién eres tú para no serlo?
Eres hijo del universo.
El hecho de jugar a ser pequeño no sirve al mundo.
No hay nada iluminador en encogerte para que otras personas cerca de ti no se sientan inseguras.
Nacemos para hacer manifiesto la gloria del universo que está dentro de nosotros.
No solamente algunos de nosotros: Está dentro de todos y cada uno.
Y mientras dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo.
Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás.

“Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario”.

-Nelson Mandela-

Aleja

Aleja

"El trabajo sobre sí mismo está en no mirar, ni juzgar a los demás, sino comprender que todo lo que está a mí alrededor, está en mi interior".

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