UNA PERSONA DESPIERTA

Cuando una persona ha despertado realmente, no intenta cambiar a nadie, sabe que cada quien tiene su tiempo, entiende y lo respeta. Una persona despierta se vuelve tranquila, tiene paz y trabaja en sí misma. Ya aprendió a observarse.

Cuando una persona ha despertado significa que está por romper esquemas, desaprende todo lo que creía correcto o verdad, se desnuda ante si mismo en honestidad y acepta los errores que comete cada día, en cada momento. La persona que ha despertado confía en si mismo, se empieza descubrir y se acepta como realmente es y todo esto sin olvidar que debe amarse profundamente en pensamiento, palabra y acto.

La persona que ha despertado ahora observa sus pensamientos, observa sus acciones y se observa a sí misma cuando se enoja o cuando se deprime. Se observa cuando siente celos y envidia, y todo lo demás, ya que aunque esté despierta, nunca ha dejado de ser humana.

Poco a poco llega a reconocer: “Esto no soy yo. Esto es una ilusión, esto es una mentira, esto no es lo que quiero”. Entonces se transforma para cambiar la energía de lo quiere atraer. Entonces se vuelve libre, y ya no le importa lo que los demás piensen, sientan o digan de ella. No se compara con nadie. No compite con nadie. Simplemente se observa a sí misma.

Jamás irá por ahí gritando: “Soy la realidad absoluta, Soy un Dios, Soy Consciencia”. Hace que sus palabras hablen más que su ejemplo, más bien es todo lo contrario!. Porque sabe bien de dónde viene y deja a los demás en paz. Una persona despierta sabe que la clave de todo, es volver a unir a el todo dentro de sí, entonces la mente descansa en el corazón, y así ella ya no va para afuera a tratar de identificarse con el mundo, ya que fue hacia adentro y se identificó con el Universo.

La persona que ha despertado comprendió que despertar no es solo abrir los ojos, sino que es abrir la mente y el corazón, para llenarse a sí misma de todo aquello que bendice e ilumina su alma.

Una persona que ha despertado, tiene trabajo que nunca acaba y que requiere de mucha paciencia y amor hacia uno mismo. Porque no hay nada que corregir ahí fuera. Todo el trabajo está adentro.

Acerca de Aleja

"El trabajo sobre sí mismo está en no mirar, ni juzgar a los demás, sino comprender que todo lo que está a mí alrededor, está en mi interior".