ESTAR CÓMODO EN LO INCÓMODO

ESTAR CÓMODO EN LO INCÓMODO

En la vida, todos enfrentamos situaciones difíciles, incómodas o desafiantes en algún momento. A veces, estas situaciones pueden parecer abrumadoras y provocar sentimientos de ansiedad, estrés o incomodidad. Sin embargo, aprender a estar cómodo en lo incómodo puede ser una habilidad valiosa que nos permite crecer, desarrollarnos y enfrentar con éxito las dificultades de la vida.

La zona de confort es un espacio cómodo, familiar y predecible en el que te sientes seguro y no te enfrentas a riesgos. Puede ser tu refugio ante los problemas, desafíos y oportunidades de la vida. Explorar lo nuevo es una de las mejores maneras de crecer y experimentar todo lo que la vida tiene para ofrecer. Pero para muchos, lo desconocido puede resultar incómodo y por ello, prefieren encerrarse en su jaula de comodidad.

Afrontar y buscar la comodidad en la incomodidad es una actitud que nos permite crecer, aprender y desarrollarnos como personas. La comodidad es algo que todos buscamos, pero muchas veces nos aferramos tanto a ella que nos limitamos a nosotros mismos y a nuestras posibilidades de crecimiento. Por eso, salir de nuestra zona de confort y enfrentar situaciones incómodas es esencial para nuestro desarrollo personal.

Cuando nos encontramos en situaciones incómodas, como hablar en público, conocer a gente nueva, enfrentar un cambio importante en nuestras vidas, entre otras, nuestra tendencia natural es buscar una salida o evitar la situación por completo. Sin embargo, esto solo nos limita y nos impide crecer.

Razones para estar cómodo en lo incómodo

Estar cómodo en lo incómodo puede parecer un concepto contradictorio e incluso difícil de comprender. Sin embargo, aprender a manejar situaciones incómodas puede ser una herramienta poderosa para nuestro crecimiento personal y profesional. Aquí te presentamos algunas razones por las cuales es importante estar cómodo en lo incómodo:

  • Desarrollo de la resiliencia: La resiliencia es la capacidad de adaptarse y recuperarse de situaciones difíciles. Al aprender a estar cómodo en lo incómodo, estamos desarrollando nuestra capacidad de resiliencia, lo que nos permitirá enfrentar de manera más efectiva los desafíos que se presenten en nuestra vida.
  • Aprendizaje y crecimiento personal: Las situaciones incómodas nos brindan la oportunidad de aprender y crecer. Cuando nos enfrentamos a situaciones fuera de nuestra zona de confort, estamos expuestos a nuevas perspectivas y experiencias que pueden ayudarnos a ampliar nuestra comprensión del mundo y a desarrollar nuevas habilidades.
  • Mejora de la autoconfianza: Cuando aprendemos a estar cómodos en situaciones incómodas, estamos demostrándonos a nosotros mismos que somos capaces de enfrentar y superar desafíos. Esto puede ayudarnos a aumentar nuestra autoconfianza y a sentirnos más seguros de nuestras habilidades.
  • Fortalecimiento de las relaciones interpersonales: Las situaciones incómodas también pueden presentarse en nuestras relaciones interpersonales. Aprender a manejar estas situaciones de manera efectiva puede ayudarnos a fortalecer nuestras relaciones con los demás, fomentando la empatía, la comprensión y la comunicación efectiva.

¿Cómo desarrollar esta habilidad?

Estar cómodo en lo incómodo no es una habilidad innata que todos poseemos, sino más bien es una habilidad que podemos desarrollar y perfeccionar a lo largo del tiempo. A continuación, se presentan algunas estrategias para lograrlo:

  • Practicar la atención plena: La atención plena, también conocida como mindfulness, es una técnica que nos ayuda a estar presentes en el momento y a aceptar las emociones y sensaciones que experimentamos. La práctica regular de la atención plena puede ayudarnos a sentirnos más cómodos en situaciones incómodas, ya que aprendemos a observar y aceptar nuestras emociones y sensaciones en lugar de resistirlas o juzgarlas.
  • Exponerse gradualmente a situaciones incómodas: Una forma de desarrollar la habilidad de estar cómodo en lo incómodo es exponerse gradualmente a situaciones incómodas. Por ejemplo, si tienes miedo a hablar en público, puedes comenzar por hablar frente a un pequeño grupo de amigos y luego ir aumentando gradualmente el tamaño del público. Al hacer esto, estarás desafiando tu zona de confort y aprendiendo a lidiar con la incomodidad.
  • Cambiar la perspectiva: A veces, nuestra reacción negativa a situaciones incómodas puede deberse a nuestra perspectiva. Si cambiamos nuestra forma de ver las cosas, podemos sentirnos más cómodos. Por ejemplo, en lugar de ver una situación difícil como un obstáculo, podemos verla como una oportunidad para crecer y aprender.
  • Practicar la tolerancia a la frustración: La habilidad de tolerar la frustración es fundamental para estar cómodo en lo incómodo. Aprender a aceptar que las cosas no siempre salen como esperamos y a lidiar con la incertidumbre y la incomodidad puede ayudarnos a sentirnos más cómodos en situaciones difíciles.

Dominando la incomodidad

Dominar la incomodidad es una habilidad valiosa que se puede aplicar en todos los aspectos de la vida. Comenzar a hacer algo que nos hace sentir incómodos puede ser una forma efectiva de desarrollar esta habilidad.

Tomemos por ejemplo el caso de empezar a comer algún vegetal que no nos gusta. En lugar de evitarlo por completo, podemos intentar incorporarlo en pequeñas cantidades a nuestras comidas. Esto nos permitirá acostumbrarnos gradualmente a su sabor y textura, y eventualmente podríamos incluso disfrutarlo.

Otro ejemplo es empezar a hacer ejercicio cuando nunca antes nos ha gustado. En lugar de comenzar con una rutina de ejercicios muy intensa, podemos empezar poco a poco, quizás caminando 15 minutos al día, y aumentar gradualmente el tiempo y la intensidad de nuestra actividad física. Esto nos permitirá adaptarnos lentamente a la actividad física y evitar lesiones, mientras construimos nuestra fuerza y resistencia.

También podemos aplicar esta habilidad para dejar de procrastinar. En lugar de posponer una tarea o proyecto, podemos empezar a trabajar en él, aunque sea durante un corto período de tiempo cada día. Esto nos permitirá avanzar gradualmente en la tarea y sentirnos más cómodos con ella, en lugar de sentirnos abrumados y evitarla por completo.

Dominar la incomodidad puede ser una habilidad valiosa para mejorar nuestra calidad de vida. Comenzar con pequeños cambios en nuestra rutina diaria, enfrentarnos a nuevos desafíos y salir de nuestra zona de confort, puede ayudarnos a desarrollar esta habilidad y sentirnos más cómodos en situaciones incómodas en el futuro.

«Tu vida no mejora por casualidad, mejora con el cambio».

Por Aleja Bama

Acerca de Aleja

"El trabajo sobre sí mismo está en no mirar, ni juzgar a los demás, sino comprender que todo lo que está a mí alrededor, está en mi interior".

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