HOY TÚ ERES TU PRIORIDAD

Si hicieras una lista detallada de tus prioridades, ¿qué escribirías en primer lugar? Si la respuesta inmediata es “trabajo”, “familia”, “casa” o algo así, significa que definitivamente necesitas tomarte un día libre de todo eso. Necesitas hacer un alto y concentrarte en lo más importante de tu vida: tú. Hoy tú eres tu prioridad.

Necesitas estar en la cima de esa lista de cosas por hacer, necesitas ser tu prioridad. Porque si te descuidas, ¿cómo vas a superar todas las otras interminables tareas que te has asignado? Lo más importante es que si no te ocupas de tu propia tranquilidad, nadie más lo hará por ti.

La sociedad actual nos exige que seamos siempre rápidos, ágiles, en constante competencia con los demás y con nosotros mismos, pero tarde o temprano las baterías se agotan. Tarde o temprano tu energía también comenzará a agotarse y es entonces cuando afectará no sólo a tus ingresos sino también a tu estado de ánimo, tus relaciones, tu felicidad y probablemente tu salud.

Nunca comprometas tu felicidad. Incluso cuando sientas que tienes tareas más urgentes o pensamientos más importantes, recuerda que tu bienestar es la columna vertebral de tu vida, y que una vez que se derrumbe, será difícil volver a ponerla en pie.

Antes de poner en peligro tu equilibrio, aquí hay algunas señales que puede captar para ver si se está descuidando y tomar medidas:

A menudo estás cansado o nervioso

Nadie es perfecto y los desafíos diarios ponen a prueba la paciencia de todos. Sin embargo, ten cuidado de entender si este estado mental es una reacción a algo externo, algo que ocurre “fuera de ti” o si viene de dentro.

Si fuera algo que viene de ti, podría interpretarse como una campana de alarma que tu cuerpo te envía para decirte que ya es suficiente, que debes parar, es hora de ir más despacio. Escúchate y confía en tus sentimientos, tómate un merecido día libre; apaga el teléfono, sal a pasear, lee ese libro que nunca has terminado, empieza a pintar como siempre has planeado. En resumen, cuida de ti mismo.

Siempre piensas primero en los demás

Las relaciones humanas son lo que enriquece nuestras vidas, nos hacen sentir amados y apreciados, con un propósito. Es bueno ayudar a la gente que nos importa, hacerles saber que pueden contar con nosotros, pero en esas ocasiones, llegamos a olvidarnos de nosotros mismos.

A fuerza de pensar en el bienestar de los demás, tendemos a olvidarnos del nuestro, dándolo por sentado y sin darle ninguna importancia. Nos ponemos en “stand-by”, engañándonos a nosotros mismos de que tarde o temprano nuestro momento llegará, cuando en realidad ese momento parece nunca llegar.

No puedes esperar a que los demás te hagan su prioridad, tiene que venir de ti, es tu decisión.

Has perdido todo estímulo

Uno de los efectos negativos de no pensar nunca en ti es que pierdes el interés en todo lo que te rodea. Tus días están envueltos en una fina niebla gris que hace que todo sea igual, sientes que vas en automático y ya nada te hace feliz.

Cuando dejas de ser tu prioridad, tu vida fluye delante de ti como en una vieja película donde no eres el protagonista, ni siquiera el director. Esto puede tener consecuencias muy negativas, la depresión, la soledad, la baja autoestima son sólo algunos ejemplos, por lo que no se debe subestimar la importancia de cuidarse a sí mismo.

Si te has encontrado en alguno de estos comportamientos, es hora de tomarte un tiempo para ti mismo. Recuerda que sólo centrándote en ti mismo puedes tener la oportunidad de recargarte, de encontrar la energía para vivir tu vida y sus estímulos al máximo.

No lo pospongas más, ahora eres tu prioridad.

Acerca de Aleja

"El trabajo sobre sí mismo está en no mirar, ni juzgar a los demás, sino comprender que todo lo que está a mí alrededor, está en mi interior".