CONFLICTO EMOCIONAL EN EL TRASTORNO DE ANSIEDAD

La ansiedad es un elemento de alerta en nuestro cuerpo. Es aquella que nos indica que ya tenemos hambre y debemos comer. Es aquella que nos dice que debemos digerir lo comido. Es aquella que nos dice que debemos dormir y aquella que nos indica que debemos despertar. La ansiedad, es la “alarma”, que le indica a nuestro sistema nervioso central que debemos hacer algo. Así sea huir del depredador, defender nuestro territorio, proteger a los nuestros, etc.

Desde este punto de vista, la ansiedad se considera una señal positiva, de salud, que ayuda en la vida cotidiana, siempre que sea una reacción coherente frente a determinadas situaciones que tengan su cadena de sucesos de forma correcta. Y hay varias formas en que la ansiedad resulta una “alerta”. Puede ser una alerta en rojo que nos dice: “sal corriendo es un incendio”. Puede ser una alerta amarilla que nos dice: “Cuidado no cruces, vienen más coches”.

Esas situaciones de “ansiedad”, ayudan al organismo a resolver peligroso problemas de la vida cotidiana. Pero, ¿por qué muchas personas declaran “tener problemas de ansiedad”? Porque la sociedad moderna, ha confundido la ansiedad con lo que se denomina “trastorno de ansiedad”, que es radicalmente otra cosa.

El Trastorno de Ansiedad sí tiene consecuencias negativas para las personas y sobre todo, consecuencias desagradables. La mayoría de la población se diagnostica por medio de “la familia”, y es allí cuando las falsas creencias toman fuerza. Y vamos por la vida etiquetándonos como personas con “problemas de ansiedad”, en lugar de tomar consciencia.

Síntomas que puede presentar una persona con Trastorno de Ansiedad

  • Extremada Fatiga o Desánimo.
  • Taquicardia.
  • Respiración Acelerada.
  • Dilatación de las Pupilas
  • Sensación de Ahogo.
  • Temblores en manos o pies.
  • Sensación de Pérdida del Control.
  • Sensación de Pérdida del Conocimiento.
  • Sudoración Excesiva.
  • Náuseas.
  • Rigidez Muscular.
  • Debilidad Muscular,
  • Dificultad para Hablar y Expresarse.
  • Pensamientos Negativos y Obsesivos.
  • Angustia y tristeza.
  • Pesimismo y negatividad.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si yo presento Trastorno de Ansiedad, necesariamente soy una persona que se siente débil, me siento separado del Ser, minimizado, poco apreciado, me percibo víctima de las circunstancias e incapaz de alinearme a mi valor e inteligencia del Amor.

Vivo constantemente queriendo llamar la atención de los demás, y poco a poco voy desarrollando miedos irracionales para lograrlo. Tiendo a pensar siempre en un futuro negativo, siempre tengo prisa, siempre debo alterarme ya, para que me hagan caso. Si no «me pongo mal», nadie me hace caso.

Disfruto inconscientemente, cuando los demás dicen: «pobre de él» o «pobre de ella». Tiendo a recordar y platicar de mi pasado, siempre fue mejor, siempre viví mejor, tuve lo mejor, conocí a los mejores, gané mejor, trabajé mejor, etc.
Soy incapaz de disfrutar mi presente, un amanecer, una rica comida, un bello paseo, unas lindas vacaciones, mi trabajo, mi familia, mis hijos, mis amigos, una película, etc.

Destruyo mi presente día tras día identificándome con pensamientos negativos, catastróficos, trágicos y de añoranza por un pasado que ya no está. Mi mente sólo piensa en dolor, muerte, abandono, tristeza, accidentes, tragedias, pobreza, peligro, violencia, hambre, frío, enfermedad, así de mal estoy. Así de pobre es la vida que yo he decidido darme.

El miedo al fracaso, a no ser lo suficiente según mis parámetros internos es una razón inconsciente causante de ataques de pánico. Sentir que no cuento con los recursos necesarios para afrontar la vida. Sentir que todavía no es mi momento, que me falta tiempo para crecer, para cerrar situaciones pendientes, para definir y definirme como persona.

Los ataques de pánico pueden ser causa de una forma de pensamiento negativo instalado como hábito y que se pone en funcionamiento automáticamente sin siquiera percibirlo. Estamos acostumbrados a hablar de temas que nos preocupan, a ver la televisión (los noticieros) y llenarnos de malas noticias, llenarnos de basura. Quizás nos rodeemos de personas negativas o criticonas que suelen hablar mal de los demás y de todo lo que sucede en general. Todo esto va alimentando a nuestro “monstruo interno”. Alimentamos sin darnos cuenta nuestros miedos hasta hacerlos inmanejables.

Y no hay nada más cierto, que mi estado emocional lo único que provoca son enfermedades, que finalmente me harán cumplir mis vaticinios.

¿Cuál es el conflicto emocional oculto?

  • Falta de confianza en el proceso de la vida.
  • Falta de confianza en mí.
  • Falta de auto respeto y valoración.
  • Falta total de consciencia y coherencia.
  • Me siento separado de la Divinidad.

¿Cómo libero este conflicto emocional ?

Aceptación profunda hacia el bienestar emocional.

  • Amándome y amando mi vida tal como es.
  • Aprendiendo a meditar desde el corazón.
  • Confiando en el proceso de la vida.
  • Impidiendo que mi imaginación guíe mi vida.
  • Siendo yo mismo y avanzando.
  • Guiándome por mi intuición de la Luz interior.
  • Dejando el rol de víctima.
  • Confiar más en los demás de forma inteligente.
  • Comenzando un camino de exploración personal a través de alguna práctica como el yoga, la meditación, mindfulness, etc.

Capacitándome en todo aquello para lo cual me siento incapacitado de afrontar. Adquiriendo los recursos necesarios para fortalecer mi sensación de fuerza y capacidad frente a la realidad (estudiando, aprendiendo, investigando, etc).

Mejorando mi dieta con alimentos nutritivos y ricos en proteínas, minerales y vitaminas y evitando la comida chatarra que debilitan todo mi sistema e intoxican no solo mi cuerpo físico sino también mi cuerpo emocional y mental.

Aceptar no es reprimir, es aceptar de corazón sin dolor, porque tomas conciencia que la preocupación y sufrimiento no tiene sentido, el sufrimiento es necesario hasta que tomas conciencia de que es innecesario, hay que comenzar a practicar la aceptación profunda con enfoques de bio-conciencia para liberar amargura, culpa, tensión, estrés, apegos, vivir sin frustración ni resentimientos, sin la herida abierta, aceptar es recordar sin andar cargando eso, sin respirar por la herida, sentirás profunda paz interior entonces te darás cuenta que has aceptado profundamente y empiezas a sentir máxima conexión espiritual.

“Cuando cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras, cambian también”.