LAS PERSONAS QUE NO SE DEJAN AYUDAR

Puede que en algunas ocasiones te hayas encontrado con este  tipo de gente, por lo general, son personas que les es difícil aceptar y reconocer que se encuentran en problemas y por ende no pueden aceptar la ayuda que les dan.  Muchas de ellas incluso son personas que les gusta ayudar, siempre están para los demás, pero cuando se tratan de ellas mismas, no aceptan ser ayudadas,

Algunas personas sufren problemas personales en la familia y ésta suele ser la primera fuente de su incapacidad para obtener ayuda. Lo cierto es que todo tiene un trasfondo, y en el caso de estas personas no es la excepción, los problemas pueden ser mentales y emocionales, y la persona puede tener una baja autoestima debido a toda la situación. Los motivos por los cuales no son capaces de recibir ayuda pueden ser varios como por ejemplo:

  • No se sienten merecedores de ser ayudados cuando lo necesitan.
  • Sienten que están solos en este mundo y por ese motivo no recurren a nadie cuando lo necesitan.
  • No desean recibir ayuda, ya que esto generaría una deuda que podría ser cobrada en cualquier momento por la persona que brindó la ayuda.
  • Sentir vergüenza por causar molestias al ser ayudado.

Estas son las cosas que tienes que superar si quieres alcanzar tus metas más altas. Si no empiezas a ocuparte de tus problemas personales ahora, antes de que sea demasiado tarde, siempre seguirás siendo una víctima de cualquier circunstancia en la que te encuentres. Si hay problemas personales en tu vida, tienes que ocuparte de ellos ahora y no dejarlos para después. También puedes ver “El mal hábito de posponer”.

No dejes que tu vergüenza te impida alcanzar tus objetivos pidiendo ayuda. No dejes que tus problemas te impidan conseguir las cosas que necesitas. No dejes que tus problemas te definan.

Con demasiada frecuencia, las personas que luchan contra los problemas de la vida dedican demasiado tiempo a centrarse en los objetivos de los demás y no en los suyos propios. Sin embargo, comprenderás que no hay que avergonzarse, la verdad es que todos recibimos ayuda de nuestros amigos y familiares.

Si eres una de esas personas que no se dejan ayudar, entonces podrías intentar mejorar tu autoestima. No hay ninguna razón por la que no puedas hacerlo, todo está en creer en ti mismo. Cuando se intenta mejorar la autoestima, es importante evitar la trampa de compararse con otras personas. Aunque es importante fijarse objetivos, también hay que asegurarse de no obsesionarse con la comparación de sus objetivos con los de otras personas.

Mejorar la autoestima va a depender de nosotros mismo, sentirnos valorados, queridos y aceptados por los demás está bien, pero lo mejor es sentir que nos valoramos, apreciamos, queremos y aceptamos.

Las personas con una autoestima sana se sienten bien consigo mismas, se aceptan tal cual son, aprecian su propia valía y están orgullosas de sus capacidades, habilidades y logros. También tienen la capacidad de reconocer sus debilidades y trabajan en mejorarlas. Las personas con baja autoestima sienten que nadie los aceptará o que no son buenos en nada y ya no se sienten dignos, no se sienten merecedores de nada, inclusive, de la ayuda que tanto necesitan.

Sean cuales sean tus dificultades, encontrar el apoyo en tus seres queridos te ayudará a superar este difícil momento. Intenta siempre dar la debida importancia a lo que te ocurre y acepta que todos necesitamos una ayuda ocasional del exterior para mejorar nuestra vida. Si puedes pedir ayuda, también aprenderás que esto no afecta a tu autoestima y que seguirás siendo la bella persona que ya eres.

Existen especialistas para estas personas porque les ayudan a aprender a mejorar su autoestima aceptando una mano amiga en momentos de necesidad. No tengas miedo de pedir ayuda. Si la necesitas, pídela.

“Pedir ayuda no es un símbolo de debilidad, sino de fortaleza”.

Acerca de Aleja

"El trabajo sobre sí mismo está en no mirar, ni juzgar a los demás, sino comprender que todo lo que está a mí alrededor, está en mi interior".